Creación y promoción de Áreas Protegidas en Argentina

En Argentina, Natura International se dedica a la creación de áreas protegidas en zonas donde la biodiversidad de Argentina se encuentra amenazada. Nuestro trabajo está principalmente enfocado en las Sierras de Famatina, para proteger los ecosistemas de los Andes riojanos, y en Mar Chiquita (Ansenuza), uno de los humedales más importantes para las aves acuáticas de Sudamérica.

Trabajamos junto a las comunidades y a los gobiernos para lograr proteger lugares clave en la vida de todas las especies. Estamos comprometidos con la expansión de la red de áreas protegidas, la cual representa una oportunidad extraordinaria para el pueblo argentino y el mundo de la conservación.

Sierra de Famatina

Desde el 2014 trabajamos en la creación de un área protegida de más de 150 mil hectáreas en las Sierras de Famatina, una zona de gran valor biológico y belleza en el noroeste de Argentina.

Sus altas montañas y valles profundos contienen una importante biodiversidad de plantas y animales. Con picos cubiertos de nieve que se elevan a más de 5 mil metros altura, sus bosques montanos y la vegetación de su base crean un hermoso paisaje que merece protección.

Pero la conservación de esta zona se ha visto amenazada en reiteradas oportunidades por grandes empresas mineras internacionales que pretenden extraer los depósitos de oro que esconden estas sierras.

El gobierno nacional y las comunidades locales han manifestado interés en la idea de un crear un parque nacional en esta zona. Por eso estamos trabajando junto a las comunidades locales para conservar la cuenca hídrica y la biodiversidad del área, para potenciar las economías sustentables y para conseguir el apoyo político para establecer el Parque Nacional Famatina.

Laguna Mar Chiquita y humedales del Río Dulce

Este proyecto de Parque Nacional busca proteger Mar Chiquita (Ansenuza), la laguna salada más grande de Sudamérica, en el noreste de la provincia de Córdoba (Argentina)  y los bañados del Río Dulce.

El parque nacional propuesto cubriría casi un millón de hectáreas de tierras y aguas. La laguna y los humedales de Río Dulce son de importancia mundial para las aves playeras coloniales y migratorias: representan más del 1% de la población mundial de media docena de especies, y del 5 al 50% de la población de las tres especies de flamencos andinos.

Los extensos humedales son una de las últimas regiones no pobladas de Córdoba. Estamos trabajando con Aves Argentinas y los gobiernos y comunidades locales, y esperamos que este espectacular proyecto pronto pueda ser conocido como Parque Nacional Ansenuza.

El trabajo de Natura International se centró en brindar información técnico-científica clave para la propuesta del área protegida, trabajando en varios niveles:

  • Trabajo social con las comunidades locales para identificar y unificar metas, expectativas y beneficios comunes de la creación de parques nacionales;
  • Realización de encuestas de biodiversidad para documentar la diversidad de especies, el endemismo y las amenazas potenciales de las áreas, y para ampliar los datos y la información bibliográfica que justifican la creación de parques nacionales;
  • Desarrollo de alianzas institucionales y acuerdos con otras organizaciones para lograr acciones conjuntas y colaborativas;
  • Trabajo con socios clave, como la Administración de Parques Nacionales y Aves Argentinas para avanzar en el informe base y la gestión de áreas protegidas; y
  • Realización de talleres para las comunidades acerca de turismo alternativo y turismo de naturaleza, que pueden potenciar su estilo de vida y acompañar la creación de un Parque Nacional.

Ciencia de la conservación

El equipo de Natura International colabora en la realización de informes de biodiversidad y mapeo de áreas silvestres de difícil acceso, para generar bases de datos para uso público.

Las tierras silvestres son lugares donde los ecosistemas aún se caracterizan porque los procesos naturales y la biodiversidad nativa están intactos. Se definen como áreas sin carreteras y presentan una intervención mínima de seres humanos. Las áreas silvestres de América del Sur constituyen una de las áreas de reserva más importantes para la diversidad biológica en la Tierra.

En este proyecto, iniciamos un programa de mapeo sistemático de tierras silvestres y una evaluación de su contribución a la biodiversidad regional y mundial. Otro objetivo es proporcionar una fuente rica de información sobre áreas protegidas de vida silvestre y la biodiversidad, que pueda informar a las iniciativas de conservación a escala local, nacional y mundial.

En Natura International colaboramos con el Grupo de Conservación de Flamencos de los Andes (GCFA). Este grupo conforma una red internacional de conservacionistas, profesionales, miembros gubernamentales y ONGs que desde hace 20 años realizan monitoreo de los humedales de Bolivia, Perú, Argentina y Chile.

Bajo este programa, coordinamos el censo aéreo en la laguna Mar Chiquita, tierra baja para flamencos. El objetivo de este programa es lograr el manejo sostenible e integrado de los humedales altoandinos y los ecosistemas asociados de importancia para la conservación de los flamencos altoandinos.

El censo nos aporta información valiosa sobre el crecimiento o disminución de las poblaciones de flamencos y su uso del hábitat. Además, obtenemos información sobre otras especies de aves y sobre el estado general de la laguna.

Protegiendo los Andes y el Chaco Salteño

Natura International tiene la oportunidad de ayudar al gobierno de la provincia de Salta en la creación de áreas protegidas en el norte argentino. Se trata de zonas de conservación prioritarias que resguardarían una gran diversidad de paisajes como el bosque chaqueño, los bosques nubosos y la Puna, a más de 4 mil metros de altitud.

Estas áreas contienen muchas especies de interés para la conservación, incluidas especies en peligro de extinción como la Taruca y el Cóndor Andino (ambos monumentos nacionales), y endemismos como el Pecarí Quimilero y la Martineta del Quebracho.

Muchas de estas tierras son importantes también para las comunidades humanas, ya que allí se originan los ríos que les proporcionan el agua potable.

Cada área se designará a través de un proceso participativo y colaborativo, que prioriza comunidades indígenas, criollas y otros habitantes, con el apoyo de organizaciones gubernamentales y no gubernamentales, universidades y municipios.